Integración probada de servicios Red. La tecnología de cloud computing
se puede integrar con mucha mayor facilidad y rapidez con el resto de las
aplicaciones empresariales (tanto software tradicional como Cloud Computing
basado en infraestructuras), ya sean desarrolladas de manera interna o externa.
Prestación de servicios a nivel mundial. Las infraestructuras de
cloud computing proporcionan mayor capacidad de adaptación, recuperación
completa de pérdida de datos (con copias de seguridad) y reducción al mínimo de
los tiempos de inactividad.
Una infraestructura 100% de
cloud computing permite también al proveedor de contenidos o servicios en
la nube prescindir de instalar cualquier tipo de software, ya que éste es
provisto por el proveedor de la infraestructura o la plataforma en la nube.
Implementación más rápida y con menos riesgos, ya que se comienza a
trabajar más rápido y no es necesaria una gran inversión. Las aplicaciones del
cloud computing suelen estar disponibles en cuestión de días u horas en lugar
de semanas o meses, incluso con un nivel considerable de personalización o
integración.
Actualizaciones automáticas que no afectan negativamente a los recursos
de TI. Con el cloud computing no hay que decidir entre actualizar y
conservar el trabajo, dado que esas personalizaciones e integraciones se
conservan automáticamente durante la actualización.
Contribuye al uso eficiente de la energía. En este caso, a la
energía requerida para el funcionamiento de la infraestructura. En los
datacenters tradicionales, los servidores consumen mucha más energía de la
requerida realmente. En cambio, en las nubes, la energía consumida es sólo la
necesaria, reduciendo notablemente el desperdicio.

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